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jueves, 9 de marzo de 2017

LESIONES O ÚLCERAS POR PRESIÓN O AFECTAN HASTA EL 26% DE LOS PACIENTES

·         El mejor tratamiento contra las úlceras por presión es la prevención, afirmó el doctor Eduardo Camacho Quintero.
 
·       El Director de la Unidad de Quemados y Cubierta Cutánea, del Hospital 20 de Noviembre, participó en la Sesión General del HJM.

El mejor tratamiento contra las lesiones o úlceras por presión o fricción, que afectan hasta el 26% de los pacientes hospitalizados, es la prevención, afirmó el doctor Eduardo Camacho Quintero, Cirujano Plástico y Director de la Unidad de Quemados y Cubierta Cutánea, del Hospital 20 de Noviembre, al participar como ponente invitado, en la Sesión General del Hospital Juárez de México con el tema de los Avances en la Prevención y Tratamiento de las Lesiones por Presión.


Sostuvo que dichas llagas o escaras son por descuido, ya que son resultado de mantener una parte del cuerpo contra una superficie de presión, como pudiera ser la camilla de urgencias, el colchón de la cama de hospitalización, una silla o la mesa del quirófano.

Paradójicamente, entre un 95 y 98 por ciento de estas lesiones (UPP) son prevenibles, expresó ante la comunidad médica encabezada por el doctor Martín Antonio Manrique, Director General del Hospital Juárez de México.

Subrayó que las úlceras por presión representan una condición negativa para los hospitales, ya que repercuten en la prolongación de la estancia hospitalaria de los pacientes, con el consecuente incremento en el costo de la atención y la carga de trabajo.

A lo largo de su participación, el especialista dijo que las UPP son un problema al que se debe dar mayor importancia en todos los niveles de atención a la salud, con el fin de prevenir su aparición, de igual manera que se hace con el lavado de manos, para prevenir infecciones hospitalarias.

Expuso que los pacientes con mayor riesgo de padecer una úlcera, escara o llaga, son aquellos que quedan inmovilizados; padecen de continencia ligada a lesión por humedad, diabetes o tienen problemas de alcoholismo o tabaquismo.

Para contrarrestar esta situación, expuso la necesidad de extremar las acciones de cuidado por parte del personal de enfermería, ya que se considera que estas lesiones son resultado de las intervenciones realizadas o a los pacientes, de manera que se implementen medidas preventivas y terapéuticas efectivas, así como la evaluación del impacto de las mismas en cada uno de los pacientes.

Reiteró que en el manejo de las UPP, la prevención es el mejor tratamiento; por ello, el mayor esfuerzo debe ir encaminado a la detección precoz de pacientes de riesgo, así como a la aplicación de medidas preventivas adecuadas.

Hizo notar que tanto las úlceras por presión como las heridas crónicas requieren un adecuado manejo de la carga bacteriana, lo que influirá en una mejor evolución de la cicatrización y evitará la infección local, para lo cual los cambios posturales permiten reducir la duración y la magnitud de la presión sobre el cuerpo.

Como norma general, se recomienda realizar los frecuentes cambios posturales, para lo cual se requiere el compromiso y el apoyo del personal de salud, como médicos, personal de enfermería y camilleros, pero además de los propios familiares del paciente.

Además, indicó que se ha extendido el uso de piel de borrego y colchones especializados, que reducen la presión entre el paciente, e incluso regulan la temperatura. Pero también terapia de ultrasonido o celular, y hasta el uso de la miel, para favorecer la cicatrización.