Aumentan casos de cáncer cervicouterino en México:
del 70 al 80% de las pacientes se diagnostican en etapas avanzadas
El cáncer cervicouterino se mantiene
como un grave problema de salud pública en el país. De acuerdo con el Dr.
Emmanuel Adame Caballero, adscrito al servicio de Ginecología y Obstetricia,
esta enfermedad representa la segunda causa de muerte por cáncer en las mujeres
mexicanas, solo precedida por el cáncer de mama.
El especialista advirtió que el
panorama en México es preocupante, ya que aproximadamente del 70% al 80% de las
pacientes son diagnosticadas en etapas clínicas avanzadas. De igual manera,
explicó que el cáncer cervicouterino es una neoplasia que se origina en el
cuello de la matriz como consecuencia de una proliferación de células atípicas
en este sitio.
A nivel mundial se registran cerca de
600 mil casos anuales, mientras que en México la cifra oscila entre los 9 mil y
10 mil diagnósticos al año. Entre los principales factores de riesgo que
predisponen el desarrollo y progresión del virus se encuentran: infecciones
persistentes por VPH de alto riesgo,falta de tamizaje ( citología vaginal y
tipificación de VPH), La falta de vacunación contra el VPH, el inicio temprano
de la actividad sexual y tener múltiples parejas sexuales, estados
inmunológicos deprimidos (como pacientes con VIH o diabetes), tabaquismo y
obesidad
El gran peligro de esta enfermedad
radica en que las lesiones precursoras suelen ser asintomáticas. "El
tamizaje se realiza previamente sin síntomas", señaló el médico,
enfatizando que las mujeres mayores de 25 años deben realizarse estudios de
control de manera anualizada y estandarizada.
El protocolo ideal de prevención
incluye la citología vaginal (conocida convencionalmente como Papanicolaou) y
pruebas moleculares como la PCR o captura de híbridos para determinar el tipo
de virus. En caso de obtener un resultado positivo en estos exámenes, el
siguiente paso es realizar una colposcopia y, de ser necesario, una biopsia
para confirmar el diagnóstico.
Por otro lado, cuando la enfermedad ya
está establecida, las principales manifestaciones clínicas por las que las
pacientes acuden al médico son los sangrados uterinos anormales (fuera del
periodo menstrual) y el sangrado posterior a la actividad sexual; por lo que
una vez confirmado el cáncer a través de la biopsia, un equipo de especialistas
en oncología determina la extensión del tumor y la etapa clínica de la paciente
(que va de la etapa 1 a la 4) mediante exploraciones y herramientas como la
tomografía.
Si el cáncer cervicouterino es
detectado en etapa temprana, las pacientes son candidatas a procedimientos quirúrgicos
para extirpar el útero y el cuello de la matriz, además de realizar biopsias o
procedimientos ganglionares. No obstante, al no ser candidatas a cirugía,
porque la enfermedad está en una etapa avanzada, el tratamiento se basa en
esquemas de quimioterapia combinada con radiación. Los avances médicos actuales
permiten ofrecer tratamientos más dirigidos, con quimioterapias avanzadas y
tipos de radiación que generan menos efectos adversos, alejando la palabra
"cáncer" de un significado de muerte latente.
El proceso completo de tratamiento dura
en promedio entre año y año y medio. Posteriormente, las pacientes entran en
una etapa de vigilancia médica que, por prevención, debe ser de por vida para
mitigar el riesgo de recaídas.
El especialista hizo un llamado urgente
a eliminar los miedos y tabúes asociados con la visita al ginecólogo y la
realización de los estudios de prevención, pues puntualizó que los médicos
generales en México están completamente capacitados para realizar la citología
vaginal en cualquier centro de salud.
Finalmente, el doctor Adame Caballero
dijo que el reto principal sigue siendo concientizar a la población, fomentar
el uso de métodos de barrera al iniciar la vida sexual y aumentar la cobertura
de vacunación para erradicar esta enfermedad en las futuras generaciones. El
Día Nacional de la Lucha contra el Cáncer Cervicouterino se conmemora cada 9 de
agosto.
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