Y hablando celularmente...
¿Por qué envejecemos?
La disminución en la tasa de natalidad y el incremento en la esperanza de vida han propiciado el incremento de las personas mayores en el mundo, por lo que recientemente ha cobrado interés el estudio del proceso del envejecimiento.
Este último se define como el deterioro funcional dependiente del tiempo que conlleva a una pérdida progresiva de la integridad fisiológica, generando el deterioro de la función y una mayor vulnerabilidad a diferentes enfermedades y a la muerte (1).
Ante este fenómeno, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define al envejecimiento saludable como el mantenimiento de la capacidad funcional que permite el bienestar en la vejez estableciendo el Decenio del Envejecimiento Saludable 2020-2030 (2).
Pero… ¿qué sucede en México? El Consejo Nacional de Población (CONAPO, 2025), estima que en nuestro país existen 17,121,580 personas adultas mayores, representando el 12.8 % de la población total, además; prevé que para el año 2030 este grupo etario representará el 14.96% y en el 2070 será el 34.2% (3).
En este contexto, es importante saber que en el año 2013 se identificaron 9 signos distintivos del envejecimiento a nivel molecular, celular y sistémico, también llamados Hallmarks of aging, pero con el paso del tiempo y la investigación centrada en la persona mayor se agregaron 3 señales más en el 2023.
Estos signos distintivos deben cumplir con ciertos requisitos, aunque a veces sea experimentalmente difícil de demostrar, primero
2) pueden acelerar el envejecimiento; y por último
3) pueden retrasar el proceso normal de envejecimiento.
Estos signos distintivos del envejecimiento son:
● Inestabilidad del ADN: ante los agentes físicos, químicos y biológicos que dañan el DNA los organismos han desarrollado mecanismos de reparación, sin embargo, estos pierden eficiencia y acumulan daños en nuestro interior conforme envejecemos.
● Acortamiento de los telómeros: numerosos estudios experimentales en modelos animales muestran la relación que existe entre la longitud de los telómeros y la presencia de enfermedades relacionadas (fibrosis pulmonar, disqueratosis congénita y anemia aplásica), senescencia celular y el envejecimiento. En modelos animales se ha observado envejecimiento prematuro asociado a la presencia de telómeros cortos mientras que en humanos el tamaño de los telómeros se ha asociado a la mortalidad.
● Alteraciones epigenéticas: existen varios procesos epigenéticos que contribuyen al proceso del envejecimiento cuando se ven alterados como la metilación del DNA, las modificaciones postraduccionales, remodelación de la cromatina y la función de los ARN no codificantes y cambios en la expresión de retrotrasposones.
● Pérdida de la proteostasis: la acumulación de proteínas dañadas en las células de manera intra o intercelular conlleva a la aparición de enfermedades asociadas a la edad como la enfermedad de Alzheimer, la esclerosis y la enfermedad de Parkinson, así como con el envejecimiento (4)
● Desregulación de la detección de nutrientes: los polimorfismos o mutaciones en genes que participan en la incorporación nutrientes al organismo, como PI3KAKT, Ras-MEK-ERK, FOXO, mTOR entre otras, puede influir en la esperanza de vida y la calidad de vida en diferentes modelos animales, incluyendo los humanos. En la juventud esta red promueve los procesos anabólicos, pero, durante la edad adulta adquiere sus alteraciones que favorecen el envejecimiento, lo que refleja su impacto en las vías tróficas y bioenergéticas en la longevidad.
● Disfunción mitocondrial: en el envejecimiento, la función mitocondrial se deteriora por diferentes factores, causando inflamación y muerte celular. Se ha observado que microproteínas mitocondriales como la humanina y la MOTS-c disminuyen durante el envejecimiento, está ultima, puede aumentar con el ejercicio, por lo que se perfilan como factores antienvejecimiento para contribuir con la homeostasis del organismo.
● Senescencia celular: esta respuesta al estrés y al daño, en condiciones fisiológicas normales, va seguida de eliminación inmunitaria de las células, pero que, con el envejecimiento o el daño crónico, no logran ser eliminadas y resultan patógenas; recientemente se han buscado marcadores de este proceso y son denominados senolitos.
● Agotamiento de las células madre: cada órgano posee su propia estrategia de renovación y reparación celular, sin embargo, esta renovación celular se ve disminuida porque las células madre específica de ese tejido también están sujetas al proceso natural del envejecimiento, un ejemplo es la inmunosenescencia, se ve disminuida cuando la hematopoyesis se ve afectada.
● Alteración de la comunicación intercelular: las alteraciones en la comunicación celular incrementan durante el proceso del envejecimiento comprometiendo la homeostasis del organismo en diferentes sistemas como el sistema endócrino, neuronal, entre otros (1).
● Macroautofagia alterada: este proceso de reciclaje y renovación celular, además de eliminar patógenos, se ve alterado conforme pasa la edad y si se estimula de manera experimental puede desacelerar el proceso del envejecimiento (5)
● Inflamación crónica: es un proceso complejo y derivado de muchas otras alteraciones anteriormente descritas, aumenta conforme incrementa la edad causando manifestaciones sistémicas como la arteriosclerosis, neuroinflamación, osteoartritis, etc. Además, se ha encontrado que existen marcadores de inflamación asociados con la mortalidad en personas mayores, como es el caso de la IL-6. También se ha observado en distintos modelos animales que manipulaciones específicas del sistema inflamatorio e inmunitario pueden acelerar o ralentizar el proceso de envejecimiento, aunque, hacen falta más estudios en humanos para la incorporación de terapias en el tratamiento de enfermedades asociadas a la edad.
● Disbiosis: la microbiota intestinal es un factor clave en muchos procesos fisiológicos, como la digestión y absorción de nutrientes, la protección contra patógenos y la producción de muchos metabolitos.
Diferentes estudios en poblaciones centenarias mostraron una reducción en taxones como Bacteroides y Roseburia, pero también un aumento en géneros como Bifidobacterium y Akkermansia, estos cambios parecen tener efectos en la prolongación de la vida. Hallazgos como estos han llevado a plantearse estudios sobre trasplante fecal en modelos animales para retardar el proceso del envejecimiento.
Es importante mencionar que estos sellos distintivos del envejecimiento se han agrupado en tres categorías: sellos primarios, sellos antagónicos y sellos integradores.
Los sellos primarios corresponden a las alteraciones iniciales cuya acumulación afecta a lo largo del tiempo y corresponden a la inestabilidad genómica, acortamiento de los telómeros, alteraciones epigenéticas, pérdida de la proteostasis y macroautofagia alterada.
Los sellos antagónicos son el resultado de las alteraciones iniciales y corresponden a la senescencia celular, disfunción mitocondrial y desregulación de la detección de nutrientes.
Finalmente, los sellos integradores corresponden a alteraciones producto de la alteración de los sellos primarios y los antagónicos que no pueden ser compensadas de manera normal y corresponden a la inflamación crónica, alteración de la comunicación celular, agotamiento de las células madre y la disbiosis (6).
El estudio de los sellos distintivos del envejecimiento nos permite buscar alternativas para el tratamiento y/o ralentización de patologías asociadas a la edad y del mismo proceso en sí.
● López-Otín, Carlos et al. 2013. The Hallmarks of Aging. Cell, Volume 153, Issue 6, 1194 – 1217.
● Rudnicka E, Napierała P, Podfigurna A, Męczekalski B, Smolarczyk R, Grymowicz M. The World Health Organization (WHO) approach to healthy ageing. Maturitas. septiembre de 2020;139:6–11.
● Secretaría General del Consejo Nacional de Población (CONAPO). Proyecciones de población, indicadores demográficos 2025. Disponible en https://www.datos.gob.mx/dataset/proyecciones-de-poblacion/ resource/e9160552-769b-41ee-88d1-afc765552608.
● López-Otín, Carlos et al. Meta-hallmarks of aging and cancer. 2023. Cell Metabolism, Volume 35, Issue 1, 12 – 35.
● Kaushik S, Tasset I, Arias E, Pampliega O, Wong E, Martinez-Vicente M, Cuervo AM. Autophagy and the hallmarks of aging. Ageing Res Rev. 2021 Dec;72:101468. doi: 10.1016/j.arr.2021.101468.
● López-Otín, Carlos et al. Hallmarks of aging: An expanding universe. 2023. Cell, Volume 186, Issue 2, 243 - 278
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