Categoría: Eventos

Categoría: Destacado

miércoles, 29 de junio de 2016

LA CULTURA DE LA PREVENCIÓN ASEGURA LA CALIDAD DE LA ATENCIÓN DE LOS PACIENTES

·         La seguridad de los pacientes, sus familiares y el personal del sector salud, es uno de los retos más importantes.

·         El Hospital Juárez de México avanza hacia una mayor cultura de la prevención, así como en el reforzamiento de la vigilancia epidemiológica.

Los eventos adversos alcanzan a uno de cada diez pacientes hospitalizados y representan la tercera causa de mortalidad general, por lo que es necesario impulsar estrategias que disminuyan su impacto, afirmó el doctor Martín Antonio Manrique, Director General del Hospital Juárez de México, al inaugurar el curso Impacto de la Calidad y Seguridad de la Atención en Organizaciones de Salud.

Dijo que la seguridad de los pacientes, sus familiares y el personal del sector salud, es uno de los retos más importantes en la atención médica en todos los sistemas de salud del mundo, y en el Hospital Juárez de México avanzamos hacia una mayor cultura de la prevención, así como en el reforzamiento de la vigilancia epidemiológica.

Durante los trabajos, realizados en el Auditorio Dr. Manuel Velasco Suárez, el doctor José Manuel Conde Mercado, Director Médico del HJM, señaló por su parte la importancia de identificar y aprender de los errores, promover el reporte voluntario de los eventos adversos, elevar estándares de mejora que promuevan la seguridad. Además, indicó que es importante cambiar las sanciones del error por una sistematización de la seguridad y buenas prácticas médicas.

Expuso que una dolorosa realidad reconocida es que el cuidado de la salud es inseguro, por lo que es imperativo aprender más la manera de evitarlos. Muchas instancias internacionales solicitan la certificación urgente de prácticas seguras.

Para disminuir los riesgos de incidentes adversos, dijo que es indispensable identificar correctamente a los pacientes, mejorar la comunicación efectiva,  mejorar la seguridad de los medicamentos de alto riesgo, garantizar cirugías en el lugar correcto, con el procedimiento correcto y al paciente correcto, reducir el riesgo de infecciones asociadas con la atención médica, y reducir el riesgo de daño al paciente por causa de caídas.

A lo largo de los trabajos, coordinados por las profesoras Verónica Venado Salazar y Lucrecia Celestino Canovas, los ponentes insistieron en la conveniencia de impulsar una búsqueda activa de eventos adversos.

Al respecto, la enfermera Alisela Gabriela García López sostuvo que el lavado de manos es un procedimiento sencillo y sumamente económico. Es la práctica más importante para prevenir las infecciones nosocomiales que prolongan la estancia hospitalaria de los pacientes, generan mayores costos de atención y pueden llegar a tener fatales consecuencias.

Enfermera responsable del Servicio de Epidemiología  del Hospital General de Ecatepec, Las Américas, García López calificó como una paradoja el que ocurran infecciones nosocomiales por no tener un adecuado lavado de manos. “En nuestras manos está evitarlas, si seguimos lo expuesto en la norma 045”, remarcó.


Sin embargo, consideró que en los últimos cinco años, el personal que trabaja en los centros de salud, clínicas y hospitales ha avanzado en la cultura de la prevención de infecciones hospitalarias y en la seguridad del paciente. “En la actualidad, continuó, todos estamos más preocupados, concientizados y comprometidos con la seguridad”, agregó.