Categoría: Eventos

Categoría: Destacado

miércoles, 28 de marzo de 2018

EN TEMPORADA DE CALOR AUMENTAN ENFERMEDADES DIARREICAS



Las enfermedades diarreicas se incrementan en la temporada de calor y pueden ser ocasionadas por el consumo de agua o alimentos contaminados o falta de higiene, como el lavado de manos después de ir al baño o antes de preparar los alimentos, afirmó el doctor Edgar Zamora Gómez, médico adscrito al Servicio de Terapia Intensiva del Hospital Juárez de México.

La diarrea, señaló, es un síntoma de una infección del tracto digestivo y se puede presentar en personas de cualquier edad, espacialmente a los adultos mayores y menores de edad, y se caracteriza por diarrea frecuente y vómito, que pueden causar la muerte.

La prevención es la mejor opción. Por ello se recomienda consumir agua hervida o desinfectada, así como verduras y fruta fresca.Respecto a los alimentos o productos envasados se debe revisar que el sello de seguridad se encuentre íntegro y que el contenido esté libre de materia extraña.

SIGUE LAS RECOMEDACIONES:

·         Utiliza sólo agua potable para beber.
·         Para desinfectarla, agrega una gota de plata coloidal por cada dos litros de agua, o dos gotas de cloro comercial por litro y déjala reposar durante media hora o hiérvela por tres minutos.
·         Mantenla en recipientes limpios con tapa. No introduzcas las manos, tazas o cucharones sucios.
·         Lava y desinfecta los depósitos de almacenamiento como tinacos, cisternas o tambos, por lo menos cada 6 meses. Y recuerda mantenerlos con tapa.
·         Si acudes a comprar agua a granel, lava y desinfecta el envase que vas a utilizar y cuida que no haya contenido sustancias químicas que pudieran dejar residuos.
·         Lava el tubo que se utiliza para extraer el agua del garrafón, al abrir y utilizar un nuevo recipiente de agua.

Ante los siguientes síntomas, acude a la unidad médica más cercana:

·         Mucha sed
·         En los menores de un año, la mollera se hunde.
·         Llanto sin lágrimas.
·         Ojos hundidos.
·         Boca y lengua seca.
·         Al oprimir la piel, ésta sigue arrugada y no vuelve a su estado normal.
·         Orina escasa y de color oscuro.
·         Pulso débil, palidez y calambres musculares.
·         El corazón late muy aprisa.
·         Respiración rápida.