El Centro Toxicológico del HJM
Con capacidad para evitar amputaciones en paciente.
Cada paciente que recibe cuidado en el HJM tiene un acercamiento multidisciplinario, especialmente quien ingresa por envenenamiento, como fue el caso del paciente Sergio N, que acudió al hospital por una mordedura de serpiente y viajó desde el estado de Oaxaca.
El Servicio de Toxicología Clínica del Hospital Juárez de México se ha destacado por su atención centrada en la persona y en buscar la mejor alternativa médica para cada caso que llega, por eso tenemos un registro de cero amputaciones por mordedura de serpiente desde su fundación, dijo la doctora Paola Rodríguez Torres, encargada del Servicio.
Este caso tuvo dificultades y retos que se superaron de manera satisfactoria, en gran medida por el compromiso que tuvieron las médicas residentes de Toxicología, quienes estuvieron al pendiente del cuidado del paciente para asegurarse que estuviera respondiendo bien al tratamiento, las doctoras Fernanda Paranguero, Ketzalli Sánchez, Abigail Moreno y Deyanira Sánchez, con el apoyo y orientación del doctor Miguel Canul Caamal.
A través de una supervisión constante y una colaboración cercana entre clínica de heridas, cirugía general y clínica del dolor, el paciente proveniente de Oaxaca y cuya ocupación es el campo mexicano, pudo mejorar en un lapso de 35 días de hospitalización.
“Debido a su trabajo, que es muy físico, todo el equipo de toxicología se unió para brindar una atención de calidad y que evitara a toda costa la amputación, las residentes estuvieron muy involucradas en sus curaciones y estado de ánimo” dijo la doctora Paola.
La mordedura fue en la mano izquierda, acudió a un hospital en Oaxaca, donde después de administrarle 15 unidades de anti viperino, le dijeron que debían amputarle el brazo, el paciente se negó y después de pedir su alta voluntaria viajó con su hermano a la CDMX para solicitar atención en el Centro Toxicológico del HJM.
De inmediato se le proporcionó el antídoto, aunque no se tenía la especie que lo atacó se sospecha de una serpiente “terciopelo” por su progresión; “nuestra principal preocupación era frenar los daños por el veneno y evitar una infección en su atención” dijo la encargada del servicio de toxicología.
Al término de más de un mes en el que colaboraron diferentes servicios, el paciente fue trasladado al Hospital Rubén Leñero para que pueda continuar con su atención “es necesario un injerto de piel y tendón, así como rehabilitación “concluyó la doctora Rodríguez.


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